<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><Nota><dNota>28/02/2019 12:00:00 a.m.</dNota><sOrigen>Prensa</sOrigen><Fuente>Consultoría</Fuente><sSeccion>Primera</sSeccion><sPag>040-041</sPag><sTema>Cementos moctezuma Coyuntura</sTema><Impactos>NAIM</Impactos><sTexto>Tiempos de cambio... tiempos de oportunidad &quot;Debemos estar abiertos a los cambios, reconocerlos, aceptarlosy tomar acciones en consecuencia&quot;. 

Por: Uc. José Luis Ortiz Flores, Director de Desarrollo de Negocios Profesionales en Administración Pública. S.C. contacto@profesionalesap.com www.profesionalesap.com 

ara los negocios en México, el arranque de este año coincidió con el reciente cambio de régimen político y gubernamental a nivel federal. No fue sólo un cambio de sexenio más, este cambio se percibe en el contexto de la &quot;cuarta transformación&quot; anunciada por el Presidente de la República con mayor énfasis que el vivido en el 2000, con la primera alternancia en más de 70 años en nuestro país. 

Asimismo, estos cambios a nivel nacional se suman a los presentados en el ámbito internacional, el cual sin duda tiene una incidencia cada vez más clara en los negocios y en nuestra vida diaria. 

En lo que respecta al cambio de régimen político y gubernamental a nivel nacional, 

México ha vivido desde hace aproximadamente un semestre el periodo de mayor incertidumbre. Incertidumbre en las políticas macroeconómicas, en la política social, en la relación entre los poderes de la Unión (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y en la relación Federación -Estados-Municipios, etcétera. 

Esta incertidumbre afectó en una primera instancia a los mercados financieros, sin embargo, actualmente este factor de &quot;incertidumbre política&quot; es un factor &quot;ya descontado&quot; por los mercados, y ya no se refleja en las finanzas nacionales del día a día. 

El poder político que se acumula en el Ejecutivo Federal y su estilo de gobernar, mantiene este &quot;factor&quot; vigente en la toma de las decisiones en la administración y operación de las organizaciones públicas y privadas, tanto para el día a día, como en el nivel más estratégico. 

Hechos de cambio 

Dejando de lado temas polémicos como el NAIM, recapitulemos algunos hechos de cambio: conferencias de prensa del Presidente en forma diaria, con los anuncios de cambio que esto puede conllevar; reestructuración organizacional en casi todas las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal; una nueva ubicación geográfica de muchas de las oficinas de los titulares de estas dependencias y entidades; el papel de los &quot;súperdelegados&quot;, cambios en la estructura programático-presupuestal del Gobierno Federal, a través de la cual se busca materializar nuevas políticas públicas y programas sociales, entre otros. 

Más allá de estar de acuerdo o no con algunas de estas medidas, lo cierto es que son medidas novedosas, que por su propia naturaleza generan la necesidad de precisar hacia dónde van y sus efectos en la vida nacional. 

Volviendo al tema internacional, los cambios no son menores. Pensemos en algunos de los temas de los que hemos sido testigos en los últimos meses: las políticas del presidente de Estados Unidos, los aranceles al acero y al aluminio; el Brexit o no de Inglaterra; los migrantes Centroamericanos; las presiones a favor y en contra de Venezuela; el papel cada vez más abierto e importante de China, y su posible confrontación económica y 

política con Estados Unidos. Lo anterior, sin tomar en cuenta avances tecnológicos que suceden de forma cada vez más frecuente y se incorporan a nuestra vida y a los negocios de manera acelerada. 

Con los cambios, hay que tomar acciones 

No es novedad que el factor de la incertidumbre está presente en los negocios con un mayor énfasis desde inicios del presente siglo, pero específicamente en este año, México en este factor se ha acentuado con mayor fuerza. 

Tampoco es novedad que en los negocios siempre debemos estar abiertos a los cambios, a reconocerlos, aceptarlos y tomar acciones en consecuencia. Sin embargo, debemos reflexionar sobre los siguientes puntos: 

• No es lo mismo estar conscientes de esto, que llevarlo efectivamente a la práctica en nuestras empresas. Debemos esforzarnos para crear las condiciones adecuadas para reconocer y aceptar los cambios y actuar en consecuencia. • Los cambios siempre presentan oportunidades que debemos reconocer y saber aprovechar en beneficio de nuestras empresas. • Para las empresas de Consultoría el trabajo es doble, saber manejar el cambio para nuestras empresas y tener la empatía con las condiciones de cambio de nuestros clientes. 

¡Bienvenido el año, bienvenidos los cambios! ¡Busquemos las oportunidades! 4 

www.revistaconsultoria.com.mx 41 

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</sTexto></Nota>