<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><Nota><dNota>11/03/2019 12:00:00 a.m.</dNota><sOrigen>Revistas</sOrigen><Fuente>Excélsior</Fuente><sSeccion>Primera</sSeccion><sPag>11</sPag><sTema>Cementos moctezuma Coyuntura</sTema><Impactos>NAIM</Impactos><sTexto>OPINION DEL EXPERTO 

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Los engañosos 100 días 

Estamos ante el imperio de la propaganda en donde no hay otro parámetro que el de la popularidad. 

POR FERNANDO BELAUNZARAN• 

i los primeros 100 días de gobierno son determinantes y proyectan el camino que seguirá la administración, como lo estableció Franklin D. Roosevelt, en 1933, entonces habrá que descifrar el alcance y la racionalidad de las decisiones que ha tomado de arranque el presidente Andrés Manuel López Obrador. Se ve que tiene prisa, pero no tanto, para llevar al país hacia un nuevo modelo de desarrollo, distinto al &quot;neoliberal&quot;, sino para concentrar el poder y afianzar el control político de la Presidencia con vistas a garantizar la continuidad transexenal de su proyecto. En los hechos, AMLO comenzó a gobernar antes del 1º de diciembre. En dos temas torales y sintomáticos no esperó a su toma de posesión: canceló el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), contra toda lógica aeronáutica y económica, y comenzó a elaborar los padrones de beneficiarios de sus programas sociales con voluntarios afines a Morena, su partido. La irracionalidad de una medida que tira por la borda cuantiosas inversiones y obliga a erogar millonarios recursos públicos para no construir nada en Texcoco a nombre de otra obra, cuya viabilidad y pertinencia está en duda, es en sí un mal mensaje a los inversionistas, peor aún es que se haya usado una &quot;consulta&quot; sin garantías democráticas para justificar dicha decisión que estaba tomada de antemano. La incertidumbre ahuyenta las inversiones. Casi 200 mil millones de pesos se utilizarán este año para financiar programas sociales que transferirán dinero en efectivo a 23 millones de beneficiarios con base en padrones elaborados al margen de las instituciones, sin reglas de operación, en la opacidad y por personas cuya selección se hizo sin convocatoria. A diferencia de la cancelación del NAIM, aquí se vislumbra planeación y un claro objetivo electoral. El rumbo del país podría ser incierto, pero no cómo buscan conservar el poder. En ese mismo sentido se puede interpretar la agresiva política de comunicación. Estamos 

ante el imperio de la propaganda en donde no hay otro parámetro que el de la popularidad. Pueden tomar decisiones equivocadas, improvisar y exhibir novatez y desconocimiento como con el desabasto de combustibles, pero generan con rapidez y eficacia la narrativa que presenta los inconvenientes generados como una epopeya patriótica encabezada por el Presidente, quien mantiene cifras muy altas de aceptación. Que el chivo sea popular no evita que rompa cristales, cierto, pero eso no importa mientras gane elecciones. La lucha contra la corrupción es de saliva. Predominan las asignaciones directas, como en el caso del banco que manejará el dinero de los programas sociales, se prometen contratos a inversionistas del NAIM al margen de la ley; se compran centenas de pipas fuera de norma, sin licitación y sin transparencia; se otorga impunidad ala administración anterior mediante un &quot;punto final&quot; que no tiene otro asidero que la voluntad presidencial. El rumbo del país podría ser incierto, pero no cómo buscan conservar el poder. En ese mismo sentido se puede interpretar la agresiva política de comunicación. 

El estilo personal de gobernar es elocuente. El Presidente está en campaña permanente y como la sociedad civil no puede ser oficialista sin traicionarse le resulta incómoda y busca cerrarle sus vías de financiamiento. La idea de asfixiar presupuestalmente a las estancias infantiles sólo se explica por esa obsesiva desconfianza que no mide alcances ni consecuencias hacia quienes se organizan de manera independiente. Lo único que está claro a 100 días de la toma de posesión de López Obrador es que busca fortalecer su poder, aunque no sepa hacia dónde dirigir al país. 

&quot;Integrante de la dirigencia colegiada del PRD 

</sTexto></Nota>